Saturday, June 20, 2020

Dresde: la “Florencia del Elba”


El Zwinger. Foto: Stephan Czuratis

Dresde, la “Florencia del Elba” por su elevado nivel cultural, monumental y artístico, es una de las capitales mundiales del barroco y una de las más bellas ciudades alemanas y también europeas. Además de su belleza, es también conocida por el terrible bombardeo que padeció a principios de 1945, cerca ya del fin de la Segunda Guerra Mundial.

 Frauenkirche. Cuadro de Canaletto

La ciudad desde el ayuntamiento tras el bombardeo de 1945 . Deutsche Fotothek Dresden


La ”Florencia del Elba”
Dresde con cerca de 600 000 habitantes y capital del estado de Sajonia, fue ciudad de la República Democrática Alemana desde 1949 hasta la caída del muro y la liberación y unificación del país en 1989, integrándose en la República Federal Alemana.

Panorámica: el Zwinger a la izquierda y detrás la ópera; a la derecha el castillo y la Hofkirche. Foto: Henry Mühlpfordt

En lo personal, mi fascinación por esta ciudad viene desde la niñez, cuando leía en mi casa el libro “Maravillas del mundo” del Círculo de Lectores, uno de cuyos capítulos se dedicaba a la “joya barroca”, especialmente al extraordinario palacete Zwinger, símbolo de la “Florencia del Elba”. Desde entonces quise conocer esta ciudad y aunque la he visitado dos veces, sigo deseando volver para conocer más de cerca su historia apasionante y sus muchos tesoros.

Puerta real del Zwinger. Foto: Dirgela

La ciudad se halla a orillas de uno de los ríos más importantes de Europa, el Elba; en su margen izquierda la ciudad vieja, Altstadt, y en la derecha la nueva, Neustadt, unidas por varios puentes, el más importante, el de Augusto, original del siglo XIII, reconstruido en el XVIII, en sintonía con la ciudad vieja y, de nuevo en 1907, en su actual aspecto, perdiendo buena parte de su encanto.

El puente de Augusto y la ciudad vieja. Foto: Biblioteca del Congreso de los EE.UU. 

La Hofkirche. Foto: Ingersoll 

En la orilla de la Altstadt, la terraza de Brühl, conjunto arquitectónico y turístico, escaparate de la ciudad. Al final del puente se accede a la plaza del Castillo, con castillo y la catedral católica barroca de la Santísima Trinidad, Hofkirche. A la derecha, la plaza del Teatro, con la ópera Semper de 1841, así llamada en honor del arquitecto Gottfried Semper. Tras la plaza se halla el más importante y bello conjunto de la ciudad, el palacio Zwinger, obra cumbre del barroco, terminado en 1728 bajo la dirección de los arquitectos Mathäeus Daniel Pöppelmann y Balthasar Permoser.

Terraza de Brühl a orillas del Elba. Foto: Bgabel 

Plaza del Teatro y ópera Semper. Foto: Bananenfalter 

"Pabellón de la ciudad" del Zwinger. Foto: Adornix 

Tras el castillo, el impresionante mural “Desfile de los Príncipes” (Fürstenzug) el mosaico de porcelana más grande del mundo, formado por unos 24 000 azulejos de porcelana de Meissen, que representa un desfile de jinetes, de tamaño mayor que el natural.

El mural “Desfile de los Príncipes”. Foto: Kora27

Muy cerca, en el mismo conjunto monumental de la ciudad vieja, en la plaza del Mercado, la iglesia luterana barroca de Nuestra Señora, Frauenkirche terminada en 1743 y que quedó casi completamente destruida en 1945. Durante muchos años se fueron almacenando y clasificando los fragmentos para su reconstrucción que no se culminaría hasta 2005.

Frauenkirche tras el bombardeo. Foto: Bundesarchiv_

Frauenkirche en la actualidad. Foto:Uwe Aranas

La Dresde ferroviaria
Una excelente puerta de entrada a la ciudad es el ferrocarril, con su monumental Hauptbanhhof (estación principal), inaugurada en 1898 por el rey de Sajonia, Alberto I. 

Estación principal. 2008. Foto: Sven Mildner 

La estación es característica por su disposición doble, estación terminal en la parte inferior y pasante en el nivel superior, a ambos lados de la parte terminal. La construcción comenzó en 1892, sobre la antigua Böhmischer Bahnhof (estación de Bohemia).

Estación. Principios del siglo XX. Foto: Biblioteca del Congreso de los EE.UU. 

Estación en 1930. Autor desconocido

Fue gravemente dañada por los bombardeos de 1945 y comenzada a reconstruir el mismo año por la administración ferroviaria de Alemania oriental, Deutsche Reichsbahn (DR). En 1978 fue declarada patrimonio artístico nacional.
Las obras de reforma en profundidad se iniciaron en 2000, siendo la obra más importante la rehabilitación de la cúpula de 34 metros de altura en el punto en que se cruzan los vestíbulos, con la cubierta translúcida, diseñada por Norman Foster, que deja pasar la luz por el día y refleja la luz del vestíbulo por la noche.
Fue inaugurada de nuevo el 10 de noviembre de 2006, año del 800 centenario de la fundación de la ciudad.

Estación principal. 2014. Foto: Luis Rentero 

 Vestíbulo de la estación principal. 2011

Alegoría de Sajonia en la estación principal. Foto: User Marilyn Monroe 

Eurocity "Alois Negrelli" Praga-Szcezcin en Dresde HBF. 2011

Además de la principal, cuenta con varias estaciones secundarias que permiten moverse fácilmente en la ciudad y la región. Tras la estación principal, la más importante es Neustadt, también interesante arquitectónicamente.
En el trayecto entre las dos estaciones principales, camino de Berlín, se ve una estampa muy conocida de la ciudad: Yenidze, antigua fábrica de tabaco con aspecto de mezquita, reconvertida en restaurante y atracción turística.

Estación de Neustadt. Foto:  Guido Radig 

Parte terminal de la estación. 2011

 
Yenidze. Foto: Thomas Klewe

Viajar a Dresde
Dresden es una ciudad muy bien comunicada, con aeropuerto internacional, puerto fluvial y, por supuesto, importante nudo ferroviario en el corredor del Elba, Praga-Berlín-Hamburgo. 

ICE Dresde-Wiesbaden. 2011

Los servicios ferroviarios permiten llegar muy fácilmente a otras ciudades como Leipzig (a 120 kilómetros) y Berlín (100 kilómetros), con trenes ICE, Intercity/Eurocity; Praga (120 kilómetros) con trenes Eurocity cada 2 horas; la frontera con la República Checa a 50 kilómetros y con Polonia a 100.

Panorama. Foto: Hullbr3ach 

Además, en la periferia de la capital sajona, merecen una visita, Meissen, a 25 kilómetros al norte, capital mundial de la porcelana, y, el imponente conjunto rocoso del Bastei con sus caprichosas formas y construcciones, a 45 kilómetros al sur, en la “Suiza sajona”.

 Panorama de Meissen. Foto: Mia

 Puente del Bastei. Foto: Thomas Wolf

Es Dresden, un destino sorprendente, accesible y de gran interés que merece ser conocido y visitado.

Plaza del Castillo y Hofkirche. Foto: Hans Peter Schaefer 


2 comments:

  1. Buena reseña y bellas fotos de la ciudad de Dresde.

    Quizás alguna foto de la Dresde "DDR", aunque fuese menos bella, habría completado el panorama...

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  2. Un gran trabajo, como nos tiene acostumbrados.

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