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Friday, June 7, 2019

Escapada ferroviaria centroeuropea. De Ceske Budejovice a Cesky Krumlov y Linz (II)

Panorama de Cesky Krumlov

Ceské Budejovice, es la capital de Bohemia meridional, pero dirá algo más a los aficionados a la cerveza al citar su nombre en alemán, Budweis, de nuevo una referencia cervecera, no en vano la República Checa –creo- es el país con mayor consumo de cerveza per cápita. 

Plaza principal y "Torre Negra" de Ceské Budejovice 

La ciudad recibe al viajero con un impresionante edificio neorenacentista de 1908, desgraciadamente muy necesitado de mantenimiento.

 Estación de Ceské Budejovice 

Es muy recomendable el casco histórico y en especial impresionante su plaza mayor de la que se dice que mide una hectárea exacta. Parece que los niños checos estudian las medidas de superficie con la referencia a esta plaza, aunque he sabido que las dimensiones son algo superiores a 100x100 metros. No importa, su aspecto es impresionante y supongo que más aún desde lo alto de la “Torre Negra” que por sus horarios no he podido visitar. 

Vista aérea de la plaza principal de Ceské Budejovice. Turismo Bohemia del Sur

A 30 km. al sur se halla la perla checa Cesky Krumlov, uno de los pueblos más bellos de Europa.

Configuración de la ciudad. Turismo de Cesky Krumlov

Para ello tomo un Jidzny Express (Expreso del Sur) que viene de Praga y en Ceske Budejovice cambia de locomotora, relevando a la eléctrica una peculiar locomotora diesel, una “gafotas” que sigue hasta Cesky Krumlov en un agradable recorrido boscoso. Además de este express, único servicio diario de CD, hay otros regionales con varias paradas de la privada GW Train.

 Llegada del tren de Praga, arriba y llegada a Cesky Krumlov abajo con la "gafotas" en cabeza

Cesky Krumlov es patrimonio de la humanidad, por su excepcional integración de arquitectura, arte y naturaleza, enclavada entre los meandros del Morava.




Rincones de Cesky Krumlov

De vuelta a Ceské Budejovice, tomo uno de los cuatro Jidzny Express internacionales que continúan a Linz, en Austria a donde llega tras cruzar el Danubio. 

El express de Praga y Ceske Budejovice en la estación de Linz 

Tengo particular interés en los grandes ríos como elementos geográficos que definen el carácter de muchas ciudades, regiones o incluso países. El Danubio es el mejor ejemplo al ser el río más largo de Europa que pasa por ciudades de diez países entre su nacimiento en el suroeste de Alemania hasta su desembocadura en el mar Negro.

El Danubio azul camino de Viena

Linz, capital de la región de Alta Austria y tercera ciudad austriaca, ciudad danubiana moderna y cosmopolita, referencia cultural y tecnológica que, aun a la sombra permanente de Viena, es un destino a tener en cuenta.  

Plaza principal de Linz

Continúa en la parte III

Thursday, June 6, 2019

Escapada ferroviaria centroeuropea. De Praga a Pilsen y Ceske Budejovice (I)


Estación principal de Pilsen 
La primera etapa del viaje es entre Praga y Pilsen, poco más de 100 kilómetros al oeste. Pilsen es la capital de la región homónima y una de las más importantes ciudades de la región histórica de Bohemia, junto con Moravia y Silesia, las que constituyen la República Checa.

El expreso de Múnich en Pilsen

Hay dos trenes cadenciados cada hora, casi todos climatizados y con coches modernos, los Rychlik con pocas paradas que invierten 1h25 y los Zapadni Express (Expresos de Occidente) en 1h14, directos entre las dos ciudades, de los que uno cada dos horas continúa a Ratisbona y Múnich. Tomo uno de estos internacionales, explotados conjuntamente por la compañía privada alemana ALEX y la estatal checa CD, con dos coches alemanes y dos checos. Subo en uno de los alemanes por un aspecto bastante curioso, ya que se trata de un excelente coche italiano de segunda mano, modelo “Eurofima” que se encargaba en Italia de los trenes intercity. Convenientemente reformado, sus departamentos siguen ofreciendo la gran comodidad que recordaba.

Y el coche italiano por fuera y por dentro...


El paisaje es típico del país: vastas y verdes llanuras y también bosque. Cuesta imaginar que en los años 90 la lluvia ácida y la deforestación hubieran llegado a ser un serio problema.
Además de apacible capital regional, Pilsen es la sede principal del constructor de vehículos de todo tipo, Skoda, y capital mundial de la cerveza con su famosa “Pilsener”. En el centro, en su hermoso centro histórico destaca la catedral de san Bartolomé y su esbelta torre y, junto a ella, la columna de la peste, muy típica en Centroeuropa. 

 Sinagoga de Pilsen

Catedral de san Bartolomé y columna de la Peste

En la misma plaza de la República, el edificio renacentista del ayuntamiento y muy cerca la sinagoga, creo que una de las mayores del mundo. También el museo de la cervecería de Pilsen (lástima que no me guste la cerveza…) y una curiosidad más: el museo Patton, pues el célebre general estadounidense liberó la ciudad en 1945.

Museo Patton

En lo ferroviario, y como algo bastante típico de estos países, la densa red tranviaria y la gran variedad de tranvías, antiguos y modernos. Los preferidos para mí son los Skoda de los años ochenta que pueden verse en muchas ciudades centroeuropeas, del este y los Balcanes.

Tranvía Skoda

Hay un monumento más de gran importancia en la ciudad y es la estación principal, imponente edificio estilo Art Nouveau de principios del siglo XX. Está en la fase final de una gran reforma en la que ya se aprecia como va recobrando su esplendor original.



Estación de Pilsen

Desde Pilsen, la siguiente etapa me lleva a la capital de Bohemia meridional, Ceské Budejovice, con el fondo de un paisaje similar al descrito antes. El tren es un Rychlik, con un “panaché” de coches de viajeros antiguos y modernos remolcados con brío por una venerable locomotora eléctrica 242. Me he resistido a la tentación de viajar en uno antiguo porque necesitaba mesa y enchufe en uno de los modernos, para escribir estas líneas.


El  Rychlik Pilsen-Ceské Budejovice

Una escapada ferroviaria centroeuropea

Praga, estación principal

Este es el relato de un viaje ferroviario por parte de Centroeuropa. Un viaje cuyo objetivo principal es conocer mejor trenes, líneas y estaciones de los países a visitar y, de paso, alguna ciudad interesante, viajando en tren, fórmula viajera diferente pero no por ello menos atractiva. Dadas estas características del viaje, apenas hablaré de ciudades “obligatorias” como Praga, Viena o Budapest, que en este viaje son sólo etapas.


Si se ve el mapa, es un viaje casi circular que comienza y acaba en Praga. Sigue por la  República Checa al oeste y sur y continúa en Austria por el valle del Danubio –con una limitada incursión en Alemania- norte de Hungría y Eslovaquia, para retornar a la capital checa por el este.   
A pesar de ello dicho sí quiero decir algo de Praga. Si quisiera describir, siquiera aproximar un poco esta increíble ciudad al lector, necesitaría mucho espacio y tiempo. Las maravillas se suceden: el Puente de Carlos, la iglesia de Santa María de Tyn, la plaza de la Ciudad Vieja y el reloj astronómico, el teatro nacional, el callejón del Oro, la torre de la Pólvora, el castillo Hradcany y la catedral de san Vito. Además, al centro histórico se llega fácilmente andando desde la estación principal (Hlavní NadrazÍ) de Praga.

Plaza Wenceslao de Praga. Al fondo el museo nacional. Viajology 

Estando todo cerca, quiero referirme brevemente a lo más cercano, la plaza Wenceslao (Václav) que parece un paseo, a no más de cinco minutos de la estación, lugar de gran valor en la historia mundial contemporánea, por ser epicentro de la frustrada revolución de 1968. El 68 de verdad, en el que los checos luchaban, y también morían, por la libertad, ante los tanques soviéticos y la indiferencia de la Europa del otro lado del telón, ensimismada con el mitificado mayo del 68 de algunos niñatos y otros más veteranos, ambos desocupados y vanidosos.

Praga, estación principal, lado vías

Aunque trataré de las estaciones de Praga en otra entrada, mencionar brevemente la bella estación principal, originalmente estación de Francisco José -emperador austrohúngaro- desde 1871 y también “Wilson” (por el presidente estadounidense) unos pocos años después de acabar la segunda guerra mundial. Toda es de gran interés, pero lo mejor es la galería Art Nouveau del arquitecto Josef Fanta.

 Galería de J. Fanta

Respecto a los trenes y simplificando mucho, decir que en la República Checa el ferrocarril es útil, barato y omnipresente, no en vano la densidad de líneas es la mayor de Europa –seguramente también del mundo- En los últimos años se percibe el gran esfuerzo de modernización en líneas, trenes y estaciones, con lo que el tren es un medio eficiente para moverse por el país.

Un RailJet Checo-austriaco 

Desde un punto de vista sentimental, es una delicia: algunos fósiles ferroviarios, bastantes trenes con ventanillas practicables y departamentos, muchos trenes con coches remolcados por locomotoras, gran variedad de vehículos de todos los tipos; coches restaurante, trenes internacionales, varios operadores privados de viajeros y mercancías además de la estatal Ceske Drahy (CD)… y también personal ferroviario difícil de ver en España: factores de circulación, enganchadores…


Coche antiguo de 1ª


Plato típico checo en coche restaurante CD. No recuerdo el nombre pero es una especie de estofado con salsa y un tipo de pan esponjoso (Knedliky creo que se llama el pan)